Economía

Inflación en la Carne

Inflación en la Carne, las Verdaderas Causas

25 de febrero de 2010

Por el Lic. Aldo Abram

En 2006 publiqué dos artículos advirtiendo que los argentinos tendríamos crecientes problemas para acceder a nuestro tradicional asadito, pasados tres años. ¿Tu Sam, Harry Potter o Mandrake? Nada de eso. Simplemente, fue el resultado de evaluar la estrategia del Gobierno, que se basaba en decir que la carne era el origen del pecado de la inflación. Ahora, la presidente de la Nación y sus principales funcionarios han vuelto con el mismo diagnóstico. Según ellos, no hay suba generalizada de precios, el problema es sólo la carne y se debe a que los codiciosos ganaderos quieren ganar más, por lo que los consumidores deberán pagar más caro.

Elementos de un Sistema de Información

Los sistemas de información, según Peña (2006), tienen 5 elementos importantes, estos son:

  • financieros
  • Administrativos
  • Humanos
  • Materiales
  • Tecnológicos

En la bibliografía consultada, sin embargo otro autor (s/a, 2008a), que contradice lo planteado por Peña (2006), se refiere a que un sistema de información consiste en 3 elementos: humano, tecnología y organización. En teoría de sistemas, un sistema de información es un sistema automatizado o manual que involucra personas, máquinas y/o métodos organizados de recolección, procesos, transmisión, clasificación y divulgación de datos.

Otro autor desconocido (s/a, 2008b) plantea que un sistema de información está compuesto por 6 elementos claramente identificables, tal y como se muestran en la siguiente figura:

elementos de un sistema de información

Sistemas de Información

Definición: Un sistema de información es un conjunto de elementos interrelacionados con el propósito de prestar atención a las demandas de información de una organización, para elevar el nivel de conocimientos que permitan un mejor apoyo a la toma de decisiones y desarrollo de acciones. (Peña, 2006).

Otros autores como Peralta (2008), de una manera más acertada define sistema de información como: conjunto de elementos que interactúan entre sí con el fin de apoyar las actividades de una empresa o negocio. Teniendo muy en cuenta el equipo computacional necesario para que el sistema de información pueda operar y el recurso humano que interactúa con el Sistema de Información, el cual está formado por las personas que utilizan el sistema.

Un sistema de información realiza cuatro actividades básicas: entrada, almacenamiento, procesamiento y salida de información. (Peralta, 2008)

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para la gestión del conocimiento

Las teorías y aplicaciones de la gestión del conocimiento más extendidas en el pasado, se concentraban en el componente tecnológico e intentaban aplicar y gestionar el conocimiento exclusivamente mediante tecnologías de la información y comunicación.

Si bien las tecnologías de la información son tan sólo uno de los componentes importantes en la gestión del conocimiento, el disponer de la infraestructura tecnológica adecuada para la información y comunicación es fundamental para el éxito de la gestión del conocimiento. Es por este motivo que no se deben infravalorar las tecnologías de la información en la gestión del conocimiento, sino por el contrario considerarlas como un requisito imprescindible. (Ditzel, 2005).

Definiciones de Gestión del Conocimiento

En primer lugar, antes de referirnos al término de gestión del conocimiento es necesario expresar primeramente que es “gestión”, en este sentido Koontz y Weihrich (citado por Pavez, 2000) define el término como “el proceso mediante el cual se obtiene, despliega o utiliza una variedad de recursos básicos para apoyar los objetivos de la organización”

Desde este punto de vista Pavez (2009) enfatiza que la gestión del conocimiento debe cumplir con el concepto anteriormente expresado, entendiendo como recursos al conocimiento.

La gestión del conocimiento se define según Daedamun (2003) como: crear, adquirir, retener, mantener, utilizar y procesar el conocimiento antiguo y nuevo ante la complejidad de los cambios del entorno para poder poner al alcance de cada empleado la información que necesita en el momento preciso para que su actividad sea efectiva.

Crecimiento

Autor: John Cajas

foto relacionada con el crecimientoBajo un punto de vista formal, al crecimiento económico se lo define como el aumento sostenido del producto de un país o región. Usualmente se mide como el incremento del PIB real en un periodo de varios años o décadas1, es decir:
(PIB2 – PIB1)/PIB1 = Δ PIB/PIB1.

Ahora, esta definición tiende a ser un tanto simplista en el sentido de que solo habla de una tasa de variación del PIB (o del PNB) y no toma en consideración otras variables que permiten comprender mejor el crecimiento del producto. Por ejemplo, el término “crecimiento” puede utilizarse para “delimitar los estados en que la ciencia y la tecnología modernas son absorbidas y difundidas a través de varios sectores y subsectores de la economía2.

Comercio Exterior

SOBRE BUBUJAS, FUGAS DE CAPITALES Y COMERCIO EXTERIOR

Por el Lic. Aldo Abram

A fines de 2008, los pronósticos de fuertes caídas de las exportaciones durante el presente año llevaron a la gran mayoría de los economistas a predecir que el superávit comercial se contraería. Sin embargo, aunque las ventas externas mermaron fuertemente, como era esperable, el resultado positivo de la balanza de comercio exterior se amplió. ¿Por qué?

Controles de Precios

ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL PESO DE LA INTERVENCIÓN

“Los precios de mercado son los transmisores de cantidad de informaciones económicas dispersas y sirven para compartir y sincronizar muchos conocimientos personales; por lo tanto, intentar manipular el mercado conlleva un problema de falta de información” (Friedrich Von Hayek)

Es rigurosamente cierto que en economía puede hacerse cualquier cosa, lo que no puede lograrse es evitar las consecuencias.

Esto lo sabe cualquier estudiante de economía. Pero parece que no lo saben los políticos en general, y los actuales gobernantes en particular.

Es por ello que una y otra vez se insiste en cometer los mismos errores. Se avanza con las mismas torpezas. Se lidia con los mismos fantasmas.

Precios e Inflacion en Argentina

Es triste ver cómo nuestros gobiernos no aprenden de la experiencia pasada. La Presidente de la Nación y varios de sus principales Ministros salieron a justificar la “sensación térmica” de inflación en la suba del precio de la carne. Por supuesto, la culpa es de los ganaderos que quieren ganar más y, bueno, eso significa que el pueblo tiene que pagar más caro hacer un asado.

Quiero pensar bien y creer que la Mandataria y sus subordinados no van muy seguido al supermercado y que realmente confían en las estadísticas de precios del INDEC. Cualquiera que haya ido de compras en los últimos tiempos sabe que la suba de los bienes y servicios ha sido generalizada y se ha estado acelerando; lo que tiene que ver con una emisión monetaria cada vez más expansiva.

Banco Central

ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL BANCO CENTRAL ES OTRA JOYA DE LA ABUELA

A estas alturas entendemos que no caben dudas acerca del fin último del decreto 2010/09 por el cual se dispuso de urgencia la creación del llamado Fondo del Bicentenario apenas tres días después de haberse cancelado el Período Ordinario de Sesiones del Congreso correspondiente al año pasado.

En un trabajo anterior decíamos, con otras palabras, que la política argentina nunca ha reparado mientes en aprovechar el dinero acumulado en donde fuere, en tanto el gobierno pudiera echarle mano. Volvemos a insistir en esto.

Durante muchos años políticos civiles y militares hicieron cualquier cosa con la política económica en general, y monetaria y financiera en particular. Así, desde el 1º de enero hasta la fecha, el peso moneda nacional vigente al 31/12/69 perdió la friolera de 13 ceros.

Economía del comportamiento: del homo economicus al homo sapiens

Disciplina es una cualidad que muchos de nosotros quisiéramos tener, o al menos en
mayor cantidad. Ello, porque nos damos cuenta que existe una gran variedad de
circunstancias en las que de haber tenido la fuerza de voluntad necesaria, hubiéramos
hecho mejor las cosas. El arrepentimiento en la vejez por no haber ahorrado más, o por
no haber cuidado más la comida en el caso de una persona obesa, o por no haber
fumado menos son ejemplos de ello. Sin embargo, el homo economicus, es decir, la
persona que puebla los libros de economía, es un individuo no solo previsor sino
también tremendamente disciplinado: puede hacer cualquier cosa que sea
tecnológicamente factible: ahorrar, comer menos, dejar de fumar.
Una persona racional y egoísta da sólo en la medida que consiga algo a cambio. Es
decir, no da propina a menos que espere volver al mismo restorán: después de todo, ya
no puede recibir beneficios adicionales. Tampoco divide equitativamente la torta si

La Estabilidad de la Economía Argentina

ANDREA FABIANA MAC DONALD (*)

A poco de comenzar el 2010, advertimos nuevos choques y confrontaciones afectando sensiblemente a la economía argentina. Uno de los hechos de mayor contundencia es la crisis del Banco Central en el uso de las reservas que provocó efectos no esperados tanto en el orden jurídico como económico.

A partir de las resoluciones judiciales emitidas por la jueza María José Sarmiento puso en jaque al oficialismo y un nuevo revés ante el no cumplimiento de los procedimientos establecidos en la propia Constitución Nacional y en la carta orgánica del Banco Central.

Un Fondo para la Inflación y Suba del Gasto

Por el Lic. Aldo Abram, director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (CIIMA). www.ciima.org.ar

El ministro de economía lanzó un «Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad», que estará constituido con algo más de u$s 6.500 millones de las reservas de «libre disponibilidad» del Banco Central. Dejando de lado la dudosa constitucionalidad del DNU que le dio origen, consideramos que, por lo menos, sería razonable cambiarle el nombre a este Fondo. Para avalar esta propuesta, contamos con los siguientes argumentos:

Páginas

Suscribirse a RSS - Economía